viernes, 3 de marzo de 2017

La escritura como proceso

             
     Otra vez he vuelto ha descubrir nuevos trabajos de clase que estaban olvidados. Este texto se trabajó seguramente en clase junto con la profesora hace dos años para que más tarde pudiésemos escribir con mayor fluidez, al tener ya en la cabeza el proceso que conlleva la escritura. Espero que os sea útil. 

LA ESCRITURA COMO PROCESO

                Desde hace tiempo se ha demostrado que la escritura es un proceso, sencillo para algunos pero laborioso para otros. Se dice que para conseguir un buen escrito es necesario seguir 5 pautas: primero la planificación, luego el borrador, la revisión y la redacción, y por último, la edición o publicación. En estas se sitúan 6 rasgos fundamentales: las ideas, la organización, el vocabulario, la voz, las normas y la presentación.

                En la planificación hay que hacer una generación de ideas que te puedan parecer interesantes. Estas serán más tarde compartidas con un grupo de crítica que te dará consejos y comentarios que te ayudaran a lo largo de la elaboración del texto, y a poder escoger el tema sobre el que se va a hablar en el texto. Este tema o argumento se tiene que ajustar a la finalidad del texto y también debe conectar unas ideas principales para que tengan un orden concreto y estén claras. También deberían incluirse ideas secundarias y detalles que soporten información y enriquezcan el texto, creando imágenes en la mente del lector.

                El texto debe tener una estructura y un orden específico para que este bien organizado, siempre teniendo en cuenta a que público va dirigido, que finalidad tiene, y que léxico es el más apropiado y conveniente para el lector. Aparte de que los párrafos tienen que estar relacionados y conectados entre ellos, la introducción tiene que ser convincente, al igual que la conclusión, que tiene que captar la atención del lector. 

           Un buen escrito siempre tiene que tener fluidez y debe “sonar” bien cuando se lee. Dependiendo de si el texto es expositivo o argumentativo, será más conveniente usar oraciones cortas y simples, o largas y compuestas. El vocabulario preciso y el tono adecuado también ayuda a mejorarlo. Todo esto debe tenerse en cuenta en los pasos del borrador, de la revisión y de la redacción. Al final del todo, llega la edición o publicación, en la cual están los rasgos de las normas gramaticales y ortográficas, y la presentación y apariencia del escrito. 


viernes, 30 de diciembre de 2016

Las sendas de la vida

    Después de pensarlo, decidí compartir con vosotros mis fotografías. Como ya sabéis soy un chaval de 16 años, al que le encantan hacer fotos de todo tipo, siempre que escondan algo bonito en ellas. Siempre intento comentar y describirlas al pie de la imagen, de forma que podáis ver la foto de otra manera. No os lo penséis y comentad y compartid vuestra opinión acerca de lo que escriba. Si os gusta, me podéis seguir en Instagram: photoproud_ 

 

    Ha llegado ese momento en el que por fin te paras a pensar en todos lo que has vivido, pensado y soñado durante estos últimos días. Piensas en lo que el futuro te deparará, en las cosas que están por venir. ¿A caso será felicidad? Quien sabe... Pero lo que si sabemos es que a pesar de todos nuestros problemas, siempre podemos levantarnos y seguir caminando, enfrentándonos a nuevos adversarios. Las dificultades y los peligros harán que el premio sea el amor, pero al mismo tiempo, ese amor conllevará suspiros y llantos. 

martes, 13 de diciembre de 2016

¿Es simplemente La Metamorfosis de Kafka un relato de ficción, o acaso una profecía sobre nuestro tiempo?


   Franz Kafka, ciudadano del Imperio Austro-Húngaro y de origen judío, escribió obras que probablemente, en vez de pertenecer a un movimiento literario específico, crearon su propio género. En general, se caracterizaban por ser una mezcla de realidad cotidiana y de fantasía que acabaron construyendo una atmósfera un tanto claustrofóbica, bastante inusual para la época. Este estilo fuerte y sorprendente de Kafka es único, tanto que, el término kafkiano es aplicado a cualquier tipo de situación absurda y/o grotesca. De pequeño se educó en un ambiente cultural alemán, y más tarde se volcó en la religión y mística judía.

   Tuvo una infancia marcada por la difícil relación entre él y su padre, que hizo que más adelante se convirtiese en un hombre solitario, enfermizo y obsesivo. Este es uno de los temas más interpretados en el relato breve de La Metamorfosis, ya que en la historia se puede identificar con facilidad la relación del Señor Samsa con su hijo, un insecto: “En esto, el padre le dio por detrás un empujón energético y salvador, que lo lanzó dentro del cuarto, sangrando copiosamente. Luego, cerró la puerta con el bastón, y por fin volvió la calma.”[1]

   Este gran relato de Kafka te hace dudar y preguntarte cuestiones que, si te detienes a pensarlo, a lo mejor están relacionadas con nuestro día a día. Puedes interpretar por tu cuenta un sinfín de metáforas: “si al principio de la metamorfosis se seguía comportando como humano, ¿por qué razón Gregorio Samsa no reaccionó como tal buscando un remedio? O también pensar: ¿Acaso no pueden representar algo las reacciones (o el mero hecho de no reaccionar) ante él de los personajes a su alrededor? Con respecto a estas dos preguntas, en mi opinión, considero a Kafka una especie de profeta. Pensando sobre este mismo tema del profeta, mientras leía el libro, una frase me llamo especialmente la atención:”…comprendió que la falta de toda relación humana directa, unida a la monotonía de su nueva vida, debía de haber trastornado su mente…”[2] Y en verdad que la rutina en la que consiste nuestras vidas, y “la falta de todo relación humana directa” gracias a los “cacharros” electrónicos que tantos hay a nuestro alrededor, han creado un cambio de mentalidad global con respecto a tiempos pasados.

   Si nos damos cuenta de que estamos cambiando y el mundo entero con nosotros, en la mayoría de los aspectos para mal, ¿cuál es la razón que nos impide cambiar nuestra forma errónea de ser hoy en día? Esta es una pregunta que una persona  cualquiera se puede hacer a menudo. Por ejemplo, no hace mucho tiempo, mientras estaba en un acto, vi como unos padres que no habían sido puntuales, tuvieron que permanecer de pie solo porque a su lado, sus cuatro hijos adultos, no les quisieron ofrecerle asiento. Los hijos son unos maleducados (por sus mismos padres), pero son peores los padres, que aunque se dan cuenta de que sus hijos no se molestan en levantarse y dejarles el sitio, no hacen nada al respecto; como si lo hubiesen aceptado como algo normal desde hace tiempo. En el libro de La Metamorfosis, aparece como al principio, Gregorio hace intentos por demostrar que su esencia humana sigue viva: “Si al menos hubiera podido Gregorio hablar con su hermana…”[3] O también en el episodio del cuadro, en el que se quiere aferrar de algo que todavía le pertenecía al “ser” humano que había en su interior:”Estaban vaciando su cuarto, quitándole cuanto amaba […]Trepó precipitadamente hasta allí y se agarró al cristal…”[4]

   Cuando me llega a la cabeza esta pregunta, ¿acaso no pueden representar algo las reacciones (o el mero hecho de no reaccionar) ante él de los personajes a su alrededor?, pienso en la pasividad y en el conformismo que se ha originado ante casos absurdos o grotescos en el día de hoy. Esto se puede ver ahora mismo como si fuese algo normal, e incluso con una respuesta positiva por parte de algunos: Hace tan solo unos meses en Guipúzcoa, en las noticias ha salido el caso de que unos padres han cambiado de sexo a su pobre hijo de 5 años porque éste se lo ha pedido. Aquí es cuando uno se da cuenta de lo que somos capaces de hacer, y aun peor, cómo reaccionamos; ya que la tratan como “la primera guipuzcoana en lograr el cambio de nombre por motivos de transexualidad y la más joven del Estado”.

    En conclusión, Kafka, llegando a ser para mí un “profeta”, ve más allá de su tiempo:” ¿Acaso quería realmente que se convirtiese aquella confortable habitación, con sus muebles familiares, en un desierto en el cual hubiera podido, es verdad, trepar en todas direcciones sin obstáculos, pero donde en poco tiempo hubiera olvidado por completo su pasada condición humana?”[5] Esta pregunta que indirectamente Franz Kafka dirige al lector, resume nuestra vida moderna: hemos creado un mundo perfecto en el que la tecnología nos ha ayudado, lo cual es innegable, en muchas cosas, pero que a la vez, al quitarnos los obstáculos de en medio, como “predica” el  autor, estamos en un desierto empezando a vagar sin rumbo cierto, dejando en el olvido nuestra pasada condición humana.

FIN

Santiago Gallego Beltrán
Lengua 10th Grade
08/04/2016




[1] Pag. Franz. K, 1995, presente edición: traducción de Julio Izquierdo, La Metamorfosis, Barcelona, España, RBA Editores
[2] Pag.45; Franz. K, 1995, presente edición: traducción de Julio Izquierdo, La Metamorfosis, Barcelona, España, RBA Editores.
[3] Pag. 43; Franz. K, 1995, presente edición: traducción de Julio Izquierdo, La Metamorfosis, Barcelona, España, RBA Editores.
[4] Pag. 48; Franz. K, 1995, presente edición: traducción de Julio Izquierdo, La Metamorfosis, Barcelona, España, RBA Editores.
[5] Pag. 46; Franz. K, 1995, presente edición: traducción de Julio Izquierdo, La Metamorfosis, Barcelona, España, RBA Editores.

viernes, 9 de diciembre de 2016

"To what extent were issues of taxation and representation responsible for initiating the American Revolution from the perspective of the colonists and the English-men?"


Santiago Gallego
June 2016
           
            Jean Louis said:” for someone to possibly enjoy freedom, it requires that everyone can express their thoughts; the same is needed to conserve it: a citizen, in this state, would say and would write whatever the laws have not expressly forbidden to say or write.” By the point you finish reading this essay, you will end up having a clear idea about the influence that the taxation on the colonists and the idea of representation on the British Parliament, had on the American Revolution and War of Independence.

            But first of all, you need to have a clear idea of what was happening before and at that time: the fact that the British Empire had been in conflict against France and India, making war among themselves for almost a hundred years, and the fact that thousands and thousands of miles of water separated the thirteen colonies from their Motherland, contributed to the fact that the colonists began forging a strong idea and mentality of self-government: America was a place recently discovered, which vast extensions of  land full of dangers. It was a place in which no law existed, obliging the colonists to become survivals and to try to live by themselves. Also, even though each colony had a governor representing the king and they couldn’t trade their goods with other countries but the Crown of Britain, they began to govern themselves by their own laws. They made their own assemblies and only paid tributes to their own colony, creating a sense of liberty that at the end would be questioned by the king George III himself.

            You have also to keep in mind that the power of the British Empire was divided into two: the British Parliament and the King. Following this come the Whigs and the Tories: they were two types of parties, which each one followed a different “legislative power”. The Whig party was loyal to the British Parliament power, being a “liberal party”; on the other side, the Tory party was more loyal to the King’s power being a “conservative party”. It’s crucial to understand this, because these parties were the same ones that travelled to America, and later on they had to do with the American Revolution, as we will see later.

            Another factor to consider is the multiple religious ideas and beliefs. The majority of the English people that move to America were puritans, being mostly dissenters and nonconformists, and the fact that they had so many different beliefs and ideas in mind, at the end, made them create a basic religion approved by all: seeing how Europe had been in war because of religious beliefs for so long, probably made them react this way. Around this time there was the theological and philosophical position called deism, which defended the idea that there exists a god, which, even though it has created the world, it eventually leaves it apart, denying the divine providence.

            Also bear in mind that this was somehow related to the Age of Enlightenment, which was present in Europe at that time, been brought to America with them. This philosophical, cultural and politic movement defended reason, knowledge and education as a base of the social progress, but to understand it better and more clearly, you have to read I. Kant: “Enlightenment is man’s emergence from his self-incurred immaturity. Immaturity is the inability to use one’s own understanding without the guidance of another. This immaturity is self-incurred if its cause is not lack of understanding, but lack of resolution and courage to use it without the guidance of another. The motto of enlightenment is therefore: Sapere aude! Have courage to use your own understanding!” [1]

            This has much to do with what the colonists had on their minds, because the ideas the enlightenment brought, talked a lot about freedom:”For enlightenment of this kind, all that is needed is freedom. And the freedom in question is the most innocuous form of all: the freedom to make public use of one’s reason in all matters.”[2] Seeing what was going through their minds, when it comes to the point in which they feel and see they aren’t represented in the Parliament, not having their rightful freedom to share their opinion, its normal that they start to rebel and even act violently. An example that reflects this type of reaction is the secret society of American colonists called, the Sons of Liberty, which became the main group involved in the Boston Massacre and the Boston Tea Party. This same organization sometimes seemed as a mob, was formed particularly for several reasons: to fight taxation from the British government, and to defend and protect the rights of the colonists.

            Also, around this time, there was the theological and philosophical position called deism, which defended the idea that there exists a god, which, even though it has created the world, it eventually leaves it apart, denying the divine providence.

            Against the taxes they were being given by England, the colonists tried to use The Petition of Right (1628):” it is declared and enacted by a statue made in the time of the reign of King Edward I, commonly called Stratutum de Tellagio non Concedendo, that no tallage or aid shall be laid or levied by the king or his heirs in this realm, without the good will and assent of the archbishops, bishops, earls, barons, knights, burgesses and other the freemen of the commonalty of this realm;”  [3]This clearly shows that, supposedly, the English Parliament couldn’t demand the colonist to pay taxes, even if it was for the sake of the Crown. More clearly, this Petition continues saying that “no person should be compelled to make any loans to the king against his will, because such loans were against reason and the franchise of the land;” [4]

            The problem was that, even though there were loyalists in the colonies and those in Britain who continued to sympathize with the Americans, there needed to be a debate between both the colonies and Britain. Although the colonists refused to pay taxes because they weren’t represented in the British Parliament, the Englishmen continued adding taxes, with the “excuse”, that indeed, the thirteen colonies were been indirectly represented and kept in mind at the hour of imposing taxes.

            As Montesquieu says, “in the colonies themselves there were two debates; first between the colonial governors, the representatives of the imperial authority, and the spokesmen for the colonial elites; and the second between divergent groups within the colonial elites as to the point at which to abandon attempts to find a solution through a recasting of the imperial relationship and those who increasingly saw no alternative to total independence.” While, through time, the majority was in favor of a revolution, there was a minority of people who kept being loyal to the crown. For example, Daniel Dulany, a man who, maybe because he had been educated in England, “never wavered in his belief that, although the British parliament had no right to tax the colonies internally, it had the right of external taxation for the benefit of the empire as a whole.”[5]  It was this sentiment which eventually brought him into the loyalist camp.

            There is a point in which the colonists are true, and this is that not a single actual elector in England might be immediately affected by taxation in America, imposed by a statue which would have a general operation and effect on the properties of the people of the colonies… “Wherefore a relation between the British Americans and the English electors is a knot too infirm to be relied on…”[6]  Also, as Sir Edward Coke says, the power and jurisdiction of Parliament is so transcendent and absolute, that it cannot be confined, either for causes or persons within any bounds.

            On the contrary, the debate continues, having people like Willliam Oitt, which, defending the argument of the right of the colonists, tries to convince the British of his opinion: “They are the subjects of this kingdom, equally entitled with yourselves to all the natural rights of mankind and the peculiar privileges of Englishmen. Equally bounded by its laws, and equally participating of the constitution of this free country, the Americans are the sons, not the bastards of England. Taxation is no part of the governing or legislative power. The taxes are the voluntary gift and grant of the Commons alone.”[7]

            There is also the “question” of what is the limitation of what the Parliament can do: can the British impose them any taxation they want? It is said that the limitation or “deadline” of the real authority, was the first and essential principle of all the gothic systems of government that were established in Europe. Max Beloff himself made himself questions which we are sometimes asking nowadays: “Why do men obey government? What are the limitations to such obedience? Can sovereignty be divided? Is self-determination compatible with a wider allegiance?” [8]

            Going back to Montesquieu “England was, after all, perhaps the only country in the universe, in which political or civil liberty is the very end and scope of the constitution”. This clearly means that, after what the British had done, imposing taxes like The Sugar Act and The Stamp Act, it was creating a big contradiction to the foundations of their own Constitution on which it was based on.

            When it comes to the “violent” reaction the colonists began to have at one point, making boycotts and revolts against British soldiers and supplies, the commentaries on the Laws of England talk for themselves: “The fifth and last auxiliary right of the subject, that I shall at present mention, is that of having arms for their defense, suitable to their condition and degree, and such as are allowed by law.”[9]  The Commentaries continue saying:”These rights consist, primarily, in the free enjoyment of personal security, of personal liberty, and of private property.” [10]

            This clears many doubts, because there is the question of if the colonists had the right to revolt against its own Mother Land. For the colonists its clear, but for the British Parliament, some say it is a well-earned act for an imprudent and inexperienced change from the Parliament. The Americans had the right to petition the king to reject the problems caused, but because the king and the Parliament didn’t change their minds, the colonists had no other option but to raise in arms. “And lastly, to vindicate these rights, when actually violated or attacked, the subjects of England are entitled, in the first place, to the regular administration and free course of justice in the courts of law; next to the right of petitioning the king and parliament for redress of grievances; and lastly to the right of having and using arms for self-preservation and defense. For all of us have it in our choice to do everything that a good man would desire to do; and are restrained from nothing, but what would be pernicious either to ourselves or to our fellow citizens.”[11]

            It is outstanding the fact that the colonists decided to confront against the greatest army that existed at that time in the whole world. It was probably the idea of losing their freedom, the one that kept them going forward, but it all began when they saw their rights in danger: it was the crisis first originated by the Stamp Act, the one that “woke” and united the different thirteen colonies, in a way that no other act had done ever before.

             I think that the motto “No taxation without representation” is the center of all the problems: the reason why the Americans began the revolution was because they weren’t directly represented on the Parliament, therefore, the British could not have obliged them to pay the taxes, but in the contrary, the Parliament had the absolute value to change and make external taxes for the benefit of the empire. So the question is, which comes first, the absolute power of the Parliament, or the freedom of the people it’s supposedly representing? In my opinion, the colonists were right to fight for their freedom, because it is of their freedom the British Constitution its made of. And also, if they would had let the British crown impose them those taxes, what was the limitation of Englishmen on imposing them more taxes. If they wouldn’t had revolt against them at that time; one, they didn’t care much of their freedom; or two, with the pass of time, they would have realize that it had all gone to far, and clearly they would had done the same with the only difference of the pass of time: “For all of us have it in our choice to do everything that a good man would desire to do; and are restrained from nothing, but what would be pernicious either to ourselves or to our fellow citizens. So that this review of our situation may fully justify the observation of a learned French author, who indeed generally both thought and wrote with the spirit of genuine freedom.”  [12]

            In conclusion, the American Revolution had not only been the legal origin of the young nation, but of the moral values and hopes of the Americans.


Sources and books used for the Extended Essay.
1.      Gallego García, Elio A. Common law. El pensamiento político y jurídico de Sir Edward Coke. Madrid: Ediciones Encuentro, 2011.

2.      The Petition of Right (The Petition Exhibited to His Majestie by the Lordes Spirituall and Temporall and Commons in this present Parliament assembled concerning divers Rightes and Liberties of the Subjectes: with the Kinges Majesties Royall Aunswere thereunto in full Parliament.)

3.      De Lolme, Jean Louis. Constitución de Inglaterra. Madrid: Centro de Estudios Constitucionales, 1992.

4.      Max, Beloff (Ed). The debate on the American Revolution. Dobbs Ferry, New York: Sheridan House, 1989.

5.      Blackstone, William. Commentaries on the Laws of England. The University of Chicago Press, 1979. (A Facsimile of the First Edition of 1765-1769).

6.      Wood, Gordon S. La revolución norteamericana (Original title: The American Revolution). Mandadori, 2002.

7.      Walter Davis Studio. The Founders Constitution. Online Library of Liberty. Last modified April 10, 2014http://oll.libertyfund.org/pages/vol-1-major-themes





[1] Immanuel Kant. An Answer to a Question: “What is enlightenment?” Konigsberg, Prussia, 30th September, 1784.
[2] Immanuel Kant. An Answer to a Question: “What is enlightenment?” Konigsberg, Prussia, 30th September, 1784.
[3] Gallego García, Elio A. Common law. El pensamiento político y jurídico de Sir Edward Coke. Madrid: Ediciones Encuentro, 2011. (The Petition of Right).
[4] Gallego García, Elio A. Common law. El pensamiento político y jurídico de Sir Edward Coke. Madrid: Ediciones Encuentro, 2011. (The Petition of Right).
[5] Considerations on the Property of imposing Taxes in the British colonies for the purpose of raising a Revenue, By Act of Parliament.
[6] Considerations on the Property of imposing Taxes in the British colonies for the purpose of raising a Revenue, By Act of Parliament.
[7] Speech on the debate on the Address, House of Commons.
[8] Questions from Max Beloff. London, March 1989.
[9] Blackstone, William. Commentaries on the Laws of England. The University of Chicago Press, 1979. (A facsimile of the first edition of 1756-1769).
[10] Blackstone, William. Commentaries on the Laws of England. The University of Chicago Press, 1979. (A facsimile of the first edition of 1756-1769).
[11] Blackstone, William. Commentaries on the Laws of England. The University of Chicago Press, 1979. (A facsimile of the first edition of 1756-1769).
[12] Blackstone, William. Commentaries on the Laws of England. The University of Chicago Press, 1979. (A facsimile of the first edition of 1756-1769).

¿Es la novela de Fahrenheit 451 una predicción del futuro?

Volviendo a investigar entre mis archivos, descubro viejos trabajos escritos en las clases de lengua. Este es el texto que escribí respondiendo como mejor pude a la pregunta de si la novela de Ray Bradbury, Fahrenheit 451, es una prediccioón del futuro. Espero que os guste; y los comentarios son siempre bienvenidos.

     Hace poco tiempo, antes de pasar a la otra vida, Ray Bradbury nos confesó que escribió esta obra literaria “no como una predicción, sino como una advertencia, en ocasiones demasiado insistentes”. Fahrenheit 451 es una historia utópica ambientada en el futuro, uno que tal vez está por llegar… ¿O acaso ya lo estamos viviendo?

    Se dice que la novela fue una reacción y respuesta a lo que en ese momento ocurría. Todo empezó cuando Hitler hizo una gran pira alimentada de libros en 1934, con los cerilleros y yesqueros de Stalin, e incluso con la caza de brujas en Salem en 1680 en la que su diez veces tatarabuela casi fue incinerada. Pero también hay que tener en cuenta que en aquellos momentos, después de las dura Segunda Guerra Mundial,  América creció  a gran escala en la industria; a lo que siguió un alto consumismo por parte de la población. Por ejemplos los televisores: aquellos aparatos fueron invadiendo poco a poco el país hasta casi ocupar un sitio en la casa de la mayoría de la gente. Hubo excepciones, y entre ellas está Ray Bradbury, quien prefirió una buena biblioteca llena de sus libros preferidos antes que un cacharro electrónico hipnotizador (que se sepa, no hubo en su casa un solo aparato electrónico).

    Hay múltiples “predicciones” que se podrían sacar de la novela, por ejemplo la de Beatty, el Bombero Jefe, que advirtió que había una “posibilidad de quemar libros sin cerillas ni fuego. Porque no hace falta quemar libros si el mundo empieza a llenarse de gente que no lee, que no aprende, que no sabe.” Esto se podría relacionar con el hecho de como el inmenso avance tecnológico que hay hoy en día ha ayudado y contribuido al hecho de que haya personas que no lean, ni aprendan ni sepan. No hace falta irse lejos para darse cuenta de que esto es verdad: personas que aunque piensan que saben controlarse, por ejemplo con su móvil, en realidad no saben que dependen de él y que es el aparato celular su dueño. Otras predicciones que en mi opinión son acertadas, es cuando Beatty va a casa de Montag y le explica como el mundo ha llegado a semejante destino: “Se abreviaron los años de estudio, se relajó la disciplina, se dejó de lado la historia, la filosofía y el lenguaje.” También cuando está en el tren y escucha sin para el anuncio del Dentífrico Denham: al igual que ahora, somos bombardeados por una incesante tormenta de anuncios y de noticias que te acaban comiéndote la cabeza y haciéndote pensar en lo que “ellos” quieren que pienses.

    No hay que olvidar las pastillas tranquilizantes, las paredes TV de Mildred y su audífono, que la han aislado tanto del mundo, que ya no es ella misma sino una persona diferente. Este siglo en el que vivimos tampoco se aleja tanto de futuro presentado por Ray Bradbury: hay miles de personas que han sido hospitalizadas o que han llegado incluso a morir, por el mero hecho de deprimirse y tomarse el bote entero de pastillas. Al mismo tiempo están las paredes y el audífono que en todo momento Mildred tiene a mano. A parte de que se cierra a si misma al mundo entero y de que solo se socializa con un reducido grupo de personas, la mayoría de ellas su familia (siempre a través de frías paredes), es un claro ejemplo de la vida que se puede llegar a tener si uno vive en esas condiciones.

Hay una escena en concreto que me pareció interesante, y es en el momento en el que Montag lee a su mujer y a sus dos amigas La bahía de Dover: “La señora Phelps estaba llorando. Las otras, en medio del desierto, miraban como lloraba, cada vez más alto, y cómo la cara se le arrugaba y descomponía. La miraban, sin tocarlas, confusas ante la escena. La mujer sollozaba sin poderse dominar. Montag mismo se sentía aturdido, y débil.” Aunque aquí Ray Bradbury parece reflejar el hecho de que hay textos que aparte de conmoverte, representan la realidad de alguna forma que llegan a ti de un modo repentino, impactándote profundamente, más adelante le da la vuelta a esta idea:” Siempre lo he dicho, poesía y lágrimas, poesía y suicidios y llantos y sentimientos horribles, poesía y enfermedades (…) ¿Por qué hay gente que desea hacer daño a la gente? Como si no hubiese bastante mal en el mundo, ¡tienen que atormentar a la gente con cosas como estas!” Aquí el autor nos enseña como un poema ahora es acusado injustamente de todos los males en el mundo, como si fuese “un arma de fuego cargada” capaz de hacer daño a personas.  La escena continua con una “advertencia” e incluso predicción del narrador: la búsqueda de una felicidad inmediata, a veces para evadirse de la realidad. Hoy en día las personas se ven incapaces de encontrar con facilidad una manera rápida de ser feliz, teniendo que recurrir a las drogas, al sexo, a las bebidas, etc.


    Aunque es verdad que en algunas cosas no se equivoca, hay algunas que lleva al extremo y en las que es demasiado insistente: el Sabueso, el campamento de vagabundos y su resistencia, los propios bomberos… Aunque en mi opinión es una buena forma de crear una especie de sensación de angustia en el lector para poder “entrar” en él, y enseñarle como acabaríamos siendo, nosotros y el mundo en sí, si no cambiamos nuestra manera de vivir.  


miércoles, 19 de octubre de 2016

Reflexión de Continuidad de los parques.

A medida que avanza el curso de literatura, nuestra profesora nos ha mandado hacer una reflexión sobre un cuento de Julio Cortázar: "Continuidad de los parques." Tras investigar en Internet sobre Julio Cortázar y su pequeño relato el día antes de la prueba, he conseguido escribir a duras penas una reflexión que de alguna manera, aborda la mayor cantidad de temas e ideas posibles. Seguramente os deis cuenta de que algunas cosas han sido sacadas de Internet; si por alguna razón queréis informaros sobre las páginas web que he consultado, siempre podéis contactar conmigo.  

Continuidad de los parques. 
-Julio Cortázar-

         Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restañaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer.

      Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.
Fin



Reflexión: 

      Este texto, perteneciente a Julio Cortázar, es una muestra clara de como los contenidos de su obra transitan entre lo real y lo fantástico. Ha sido emparentado con Borges como inteligentísimo cultivador del cuento fantástico, siendo uno de los autores más innovadores y originales de su tiempo. Este gran autor ha sido a menudo puesto en relación con el realismo mágico e incluso con el surrealismo. 

     Este cuento, el cual ha sido el relato más breve que ha escrito, está dividido en tres partes. El propio título nos explica de manera sintetizada este hecho: "La continuidad de los parques". En este caso la palabra "parques", hace referencia a unos planos o pasos en los que Cortázar divide esta pequeña obra: el primero se refiere a cuando el lector (personaje del cuento), se evade de la realidad (sus negocios), y se adentra en la lectura de un libro. El segundo paso comienza cuando el personaje comienza a leer el libro, seguido por el tercero, en el que el entorno en el cual transcurre la propia novela se describe. El final, en mi opinión, es una "joya literaria" de Cortázar: es una manera única y brillante de juntar ambas realidades, la del cuento, y la de la novela que el personaje ficticio está leyendo.

    Más aún, el texto propio tiene un léxico que hace que el lector sienta diversas emociones y sentimientos: los actos del lector ficticio son descritos con palabras como "descansar", "sillón" o "arrellenado", las cuales te transmiten un sentimiento de pasividad. Al contrario, la realidad y las acciones de los amantes son representados al lector con palabras como "sangre", "besos" y "puñal" describiendo y transmitiendo así al lector un grave contraste con lo anterior, recreando en ti una situación tensa. Un dato interesante que he encontrado investigando en Internet, y con el cual coincido, es el hecho de que Cortázar, en el comienzo de este cuento, convierte a ambos lectores como personas inocentes, mientras que llegando al final, los hace culpables: el lector ficticio por convertirse ne víctima, y el lector real por imaginar y recrear la muerte del personaje.

    En conclusión, la manera en la que este particular autor ahonda en lo fantástico, sin abandonar del todo el referente de la realidad cotidiana, como harían otros autores, hace que su literatura sea nueva para mí, enseñándome con esto "la abismal complejidad de lo real". En sí, este cuento me ha gustado por la forma en que "constituye un incesante planteamiento de la razón, y de los esquemas convencionales del pensamiento", partiendo de un cuestionamiento vital, cercano a las dimensiones existenciales del hombre caracterizada por una búsqueda de la autenticidad, y más profundamente, del hondo y gran sentido de la vida. 

Santiago Gallego
17/10/2016



domingo, 25 de septiembre de 2016

Dear July

I still remember those days when I was a boy, when our english teacher told us for homework to do creative and funny poems about our friends. This poem was adressed to July; I hope you enjoy it: 

Todavía me acuerdo de pequeño en esas clases de inglés en la que la profesora nos mandaba de deberes poemas creativos y graciosos sobre nuestros amigos. Este poema fue dirigido a Julio; espero que os guste:

Dear July:                                                                                                                                      
Silence! I’m going to make a speech,
In manners he is rich,
high above my reach.

My heart,
In San Valentine’s time
tastes like lime in my mind
‘cause you could be mine.

He is like a knight
In the night, always giving light
because he is right
and does never want to fight.

But today I’m tied,
And I can’t fly because I used to hide
from a butterfly high in the sky.

Don't cry July,
maybe you are not such a bad guy:
 you have pretty eyes,
 and you are as sweet as a pie;
a thing I might deny.

So Julio…
Even you look like an ape,
You are still my mate,
 and I won’t make a mistake,
To deserve your hate.

Santiago G.